BITACORA N° 1 “7 minutos y 3 segundos”

 

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BITACORA N° 1

 

“7 minutos y 3 segundos”

En esta clase nos sumergimos en las artes en el campo de salud y salimos empapados del arte como el agua nos empapa la piel. Lo que más me llamó la atención fue el concepto de humanización de lo médico, ese término me hace recordar cuando uno va al médico por algo que nos duele, algún síntoma que estamos sintiendo en nuestro cuerpo o simplemente un examen de rutina. En mi caso siento que me ven como un objeto o “un robot” por las frases aprendidas y estandarizadas del médico como “tome asiento”, “suba el brazo”, “levántese”, entre otros y pregunta el motivo de la consulta (en un minuto) , examina la parte del cuerpo aquejada (dos minutos o cinco minutos si es grave), entrega la receta médica (un minuto o menos) y da la despedida (tres segundos). Dentro de esos aproximadamente 7 minutos y 3 segundos no mencionó el nombre, no mostró empatía, no mostró “humanización de la salud” y eso que en este caso estamos hablando de una clínica donde “supuestamente” la atención es mejor que en un hospital. Este ejemplo lo mencioné porque siempre que ocurre eso me imagino cómo se sentirán los pacientes que van por algo realmente grave como un cáncer ¿en la quimioterapia los miraran a los ojos y les darán ánimo? Lo que uno pide no es compasión o pena, solamente ver que el que está al frente es una persona, un OTRO que esta vulnerable, enfermo y muchas veces no comprende qué le está ocurriendo y esto le está afectando tremendamente su calidad de vida. No estoy criticando el tiempo, el tiempo es escaso. Solo me gustaría que esos 7 minutos y 3 segundos tuvieran calidad humana. Por eso veo en el arteterapia una herramienta que permitiría capacitar a profesionales de la salud para que tengan una buena comunicación y empatía con su paciente, ¿es mucho pedir? YO CREO QUE NO. Por eso considero, como lo he mencionado en otras bitácoras, que la arteterapia tome el lugar que le pertenece, que haga vibrar a las personas con su labor y permita ver desde otras aristas aquellos puntos ciegos para la sociedad. Por ejemplo, el arte en el diseño de ambientes de la salud, para mejorar la experiencia de los pacientes, en el tratamiento y en lo comunitario, buscando constantemente la importancia en el proceso y no en el resultado. De esta manera el arte lo pueden hacer todos, el arte es mío, tuyo, de todos, es más importante el “cómo” que el “qué”, porque finalmente el artista no es un ser especial, sino un creador de objetos por eso en el arte contemporáneo hay más sentido, el arte no se crea se participa, es decir, apelo a una democratización del arte, lo que es válido y siempre debería haber sido así.

 

También dentro de las clases se mencionó en más detalle la diferencia entre la relación de apoyo y la relación terapéutica y la finalidad de los terapeutas artísticos. Actualmente, la terapia se ha vuelto un producto de consumo y por lo tanto existe demanda con frases como “me quiero sanar ahora” “rápido” lo que nos hace cuestionarnos el rumbo o el sentido que se está tomando, porque la gente que no entiende cómo actúa una terapia necesita algo concreto, algo tangible. Además vimos los elementos del arteterapia que son vitales para que resulte de manera adecuada, estos son relación terapéutica, encuadre, objetivos terapéuticos y el proceso.

Respecto a las actividades que realizamos primero es importante mencionar cuando tuvimos que escribir en una hoja en blanco nuestro nombre y después nuestro nombre al revés y con un pedazo de papel lustre hacer la forma que quisiéramos para representar a nuestro nombre al revés. Yo hice un abanico morado y luego escribí una historia de mi objeto significativo que era un pañuelo rojo, lo cual lo hice con facilidad porque acerca del pañuelo rojo estoy haciendo un humilde libro de narraciones, lo que me sumergió en terreno conocido y placentero. Luego nos teníamos que juntar con una compañera y cada una tenía que representar la historia de la otra a través de las sombras chinas. Yo trabajé con Angélica y nos tocó representar el sábado. Respecto a esto me gustó cómo representó mi historia y cómo fluyó todo con la canción que había elegido. Me gustan estas dos miradas que tiene el Diplomado: una más teórica, la base de cierta manera, y la parte práctica donde una muchas veces como psicóloga es exigente con el sentido que tiene la dinámica, pero al verlo realmente funciona y te muestra otra perspectiva. Es como “un ver para creer” o “un sentir para creer”. Finalmente, es importante mencionar que si bien esta dinámica fue más larga que las anteriores siento que tenía un encaje perfecto y me permitió ampliar poco a poco la mirada que tenia del arteterapia.

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